Almas Roñosas

Reportaje al dramaturgo, Guillermo Farisco, y al director, Javier Ulises Maestro, de Almas Roñosas.

Guillermo Farisco, 35 años de trayectoria como actor, director, dramaturgo, con más de 20 obras en su haber, y Javier Ulises Maestro, más de 20 años de trayectoria como actor, director, dramaturgo, nos cuentan sobre el reestreno de Almas Roñosas. Esta obra fue escrita a finales del 2002, estrenada en 2004, segunda temporada en 2016 y ahora se presenta en @Espacio Gadí.

Contame como nace la idea de Almas Roñosas
Guillermo: Almas roñosas fue escrita a fines de 2002, ensayada en 2003 y finalmente estrenada el 4 de abril de 2004 en el Teatro La Usina (ya no existe más). Participó de un ciclo de obras en proceso en el marco del festival internacional de teatro de Bs As. Junto con Javier Maestro y Lucrecia Rodríguez éramos parte de un grupo teatral “trabajo de parto” y la obra se pensó como un nuevo proyecto después del último trabajo.

Cuando escribiste Alma Roñosas, lo hiciste pensando en los actores que la iban a interpretar o luego los seleccionaste?

Guillermo: Si, la escribí en función de los actores que la iban a interpretar. Lucrecia Rodríguez, la misma actriz que interpreta el personaje de Amanita en la actualidad; Javier Maestro, el director, que también actuaba en ese momento en el personaje de Rolando. El personaje de Héctor fue escrito para un actor que después no pudo hacerlo, y el mismo lo encarné yo mismo.

Esta obra se estrenó en 2004, por qué pensaste en reponer Almas roñosas en este momento?
Guillermo: fue decisión del director reponer la obra.

Te vi sentado en la primera fila riéndote mucho, cómo es ver tu personaje en otro actor?
Guillermo: disfruto muchísimo de ver interpretar mis textos, cuando considero están bien interpretados, como es para mí, este caso. Es raro explicarlo, pero es una proyección de mis pensamientos, y a la vez una mirada distinta. En el caso del personaje de Héctor (que como te dije lo interpreté la vez anterior) me había costado mucho abordarlo, ya que es muy lejano a mí; verlo a Alejandro Genusso, que me encanta como lo hace, me divierte mucho.

Cómo podrías describir la sensación de dirigir una obra  en la que vos mismo fuiste actor?
Javier: Fui actor y director al mismo tiempo. En la primera versión de Almas Roñosas hice las dos cosas, dirigir y actuar, era un tanto osado, hoy no volvería a hacerlo. Fue hace  bastante tiempo, pero recuerdo que recién pude estar en sintonía con mis compañeros de escena a partir de la cuarta función mas o menos, mi cabeza seguía trabajando en el escenario como director, una locura!!. Ahora lo que siento es raro, mi trabajo en la nueva  versión ya está. Sólo tiene que seguir creciendo a medida que la obra siga rodando y los actores son dueños en escena de lo que hacen.  Veo todas las funciones, me divierto un montón, me sigo riendo  como si no la hubiera visto nunca; por otro lado, me vienen  ganas de estar ahí, en el riesgo de la escena.
 
Las actuaciones fueron excelentes, se nota un arduo trabajo desde la dirección y la creación de los personajes. Cómo fue el casting?
Javier: No hubo casting porque el proyecto fue a la inversa. Con Alejandro Gennuso y Juan Pablo Mathet veníamos trabajando juntos  en una obra donde hice la dramaturgia y dirección: Renne. Cuando se terminó ese espectáculo nos preguntamos: ¿qué hacemos? ¿Cómo seguimos?. En ese momento volvió al país el famoso tema de los dólares, Almas Roñosas enganchaba justo. Hablé con Guillermo Farisco, que es el dramaturgo y volvió a confiar en mí. Fue la única obra que llegamos a leer, a los chicos les gustó tanto que directamente la elegimos. Sólo nos quedaba un pequeño detalle, la actriz. Nadie es irreemplazable en esta vida pero el personaje de Amanita fue escrito para  Lucrecia Rodriguez, ni bien la llamé me dió el sí para volver a interpretarlo después de 12 años.
 
Durante la obra se producen muchas emociones en el público, que por suerte los espectadores las hicieron notar, dado que eso es muy importante para los actores. Son las emociones que esperaban despertar?
Javier: El teatro es un gran misterio y todas las funciones son distintas mientras sea un espectáculo que esté vivo. El público es convidado a  nuestra diversión y eso se logra. El humor es un tema, no es  fácil  hacer reír, pero la obra  está escrita con inteligencia. Nos reímos de nosotros mismos porque  en algún lado nos resuenan las miserias que vemos en escena.
 
Consideras que siendo actor ayuda el trabajo de dirección?. Dado que conoces las herramientas de actuación, los tiempos, como puede sentir un actor. 
Javier: Es fundamental, no podría ser puestista. Soy un actor que dirige. Trabajo a la par de mis compañeros y el desafío es que entiendan mi propuesta sin que sea una imposición. El actor no es un títere del director, la creación es un trabajo en conjunto  y obviamente la parte más interesante de la dirección.
 
 Qué tiene que tener un espectáculo para que vos como director digas “es un gran espectáculo”, asi me cierra.
Javier: Lo que tiene Almas Roñosas es que divierte y que lo hace de forma inteligente. No me gusta dar un mensaje, quien soy yo para darlo. Sí que el espectáculo haga reflexionar al público y el humor es una herramienta. Soy amante de la acción dramática, una buena historia donde pasen cosas es imprescindible para una obra teatral, lo demás es agregado.

Dramaturgia: Guillermo Farisco
Actúan: Alejandro Gennuso, Juan Pablo Mathet, Lucrecia Rodriguez
Maquillaje: Eliana Soto
Fotografía: Alejandro Vinué
Diseño gráfico: Papyros Digitales, Matias Palacio
Dirección: Javier Ulises Maestro

Av. San Juan 3852
Sábados 20:00hs

 

Un comentario en “Almas Roñosas”

  1. Excelente obra!!! Con varios condimentos, q nostiene en suspenso hasta el final!! FELICITACIONES a todos!!! Escritor director, actores!!!💋

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